Por las dudas

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Hace un par de días llegó hasta mí la duda de una seguidora del proyecto. Ella se pregunta si las chicas que posan para Mujeres Sin Hacer, son todas esbeltas y de rostros angelicales. Y su pequeño reproche me ha provocado una reflexión, o dos, o tres.

La más reconfortante: somos el reflejo de lo que sentimos. Si nos sentimos guapas, esbeltas y angelicales, simplemente lo somos. ¿No es eso maravilloso? Ahora, tras esa duda suscitada, estoy más segura de ello, porque para Mujeres sin hacer han posado chicas de todas las edades, tallas, fisonomías, caracteres, ideales, y sin embargo ha surgido en alguien la pregunta de si responden todas a un mismo patrón. La respuesta es sí, responden todas al patrón de la naturalidad, de la feminidad, de las ganas de cambiar el mundo.

Yo no escojo a las modelos para el proyecto. Tan solo invito y trazo tres pautas: tener más de cuarenta años, no haberse sometido a cirugía estética alguna, y estar de acuerdo con que las fotografías sean publicadas sin ningún tipo de retoque digital. Luego retrato su mundo, y agradezco la decisión de todas ellas al unir su voz a la mía. Me da igual cuántas tallas separen a una mujer del patrón impuesto por los medios y la sociedad, si es una o son cinco da igual, porque a fin de cuentas nuestra celebración es la misma: vamos a permitirnos ser felices.

Mujeres sin hacer es un proceso, una marcha a la que cada vez se unen más viajeras (y viajeros: polizones valientes que no posan pero apoyan, comparten, respetan y avanzan junto a nosotras).

No me cansaré de daros las gracias.

Cambia el mundo, no tu cuerpo.

Agradecida…

“Agradecida estoy yo de “tenerte” en mi vida Anays Blanco. Agradecida de Ser una de tus “Mujeres sin hacer” llenas de vida en cada marca de nuestra piel, en cada arruga hay una o mil vivencias, en la forma del vientre que indica que tenemos útero y que hemos parido… o no, pero somos Dadoras de Vida. Agradecida estoy de haber pasado una linda mañana contigo entre risas y confesiones. Gracias por hacer fácil lo difícil, mi Fotógrafa Mágica… el día que cojas papel y pluma… el mundo entero se rendirá a tus pies. Te quiero y te siento Lindo Ser. Gracias por permitirme formar parte de tu lindo proyecto! Vamos a permitirnos Ser Felices!”

Elena Neff comenta sobre su sesión para Mujeres sin hacer.

Huffington Post I

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Diana Montaño escribió:

“Muchas de las historias que realizo como reportera de un programa noticioso llegan a mi a través de Facebook y así encontré a Anays Blanco, una fotógrafa que está trabajando en un proyecto llamado “Mujeres sin hacer” dedicado a las mujeres que pasan de los 40, que no tienen ninguna cirugía en el cuerpo y que se atreven a posar en ropa íntima para su lente.”

Artículo de la prestigiosa periodista Diana Montaño para el Huffington Post, sobre Mujeres sin hacer.

Mujeres sin hacer, Elena

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Elena tiene una llave maestra que te abre la puerta hacia ti mismo. La tiene en su voz, queda y grave, en sus ojos cerrados, en sus asanas. Ella es el origen de esa frase mía… “Vamos a permitirnos ser felices”. Permítete ser, solía susurrar en sus clases de yoga, que tanto echo de menos…

 

Mujeres sin hacer, Liovis

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“¿Cómo surgió “Mujeres sin hacer”? ¿Cuándo se te ocurrió iniciar el proyecto? ¿De dónde salió la idea?”

Son las preguntas que con más frecuencia me hacen últimamente. Y creo que ya olvidé la primera respuesta que di. Nunca he sido buena para aprender discursos, pero más que por eso, olvidé la respuesta porque siempre que me preguntan tengo una nueva razón que complementa a las anteriores.

Diría que mi proyecto nació de observar el mundo atentamente y comprobar que las mujeres estamos muy descontentas con nosotras mismas…

Mujeres sin hacer, la libertad

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La libertad no es la ausencia de una tiranía política, ni tiene nada que ver con el estado civil, ni con la independencia económica. La libertad es un estado más profundo del pensamiento, un par de alas en el corazón.

Si hace años las mujeres estábamos normalizadas por la moral (os dejo una “Guía de la buena esposa”, escrita en 1953, que me da mucho repelús, pero parece que así era: http://laoveja100.wordpress.com/2010/11/08/guia-de-la-buena-esposa-1953/ ), hoy, que triunfamos, salimos de copas con amigas y somos solventes, seguimos regularizadas, esta vez por la estética: parece que tenemos que ser eternamente jóvenes.

Un hombre de 45 años, pasea con holgura su barriga prominente, -producto del paso del tiempo, sí, pero también de una vida sedentaria y una ingesta generosa de cerveza-, en ocasiones le da palmaditas y le hace bromas. Mientras, una mujer de la misma edad, que ha tenido uno, dos, tres partos, y desde luego ha quedado marcada por esos embarazos, o que también ha bebido cerveza y no gusta demasiado del ejercicio físico, sale a la calle con la respiración contenida para disimular su abdomen, y sueña con someterse a una intervención quirúrgica que la libere de su bandullo, aún a riesgo de grandes y evidentes complicaciones médicas.

¿Alguien me puede explicar eso?

Vamos a permitirnos ser felices.